Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2014

Luis Buñuel y Don Juan Tenorio

Imagen
A mí el Tenorio me entusiasma. Me parece una obra maestra, genial... es una de las cumbres del teatro. Sin eso la gente no iría a verlo desde hace tantos años[1]. En la Residencia...De vez en cuando montábamos una obra de teatro, casi siempre "Don Juan Tenorio", de Zorrilla, que creo que aún me sé de memoria. Conservo una fotografía en la que aparezco yo de don Juan con Lorca, que hace de Escultor, en el acto quinto.[2] Es probable que su afición a los disfraces le condujera a participar de forma activa en las actividades teatrales que se organizaban en la Residencia de Estudiantes. Diez o doce personas integraban el grupo más activo de la Residencia de Estudiantes, en un principio formado por Buñuel, Lorca, Moreno Villa y Emilio Prados entre otros, con incorporaciones posteriores como Salvador Dalí o Pepín Bello. Lorca y Buñuel eran los más activos y solían improvisar obras de teatro, atreviéndose a veces incluso con óperas, pero su obra predilecta era Don Juan Tenorio.

El cine que le gustaba a Luis Buñuel

Imagen
En 1908, siendo todavía un niño, descubrí el cine... En aquella época, el cine no era más que una atracción de feria, un simple descubrimiento de la técnica... Nunca olvidaré cómo me impresionó a mí y a toda la sala por cierto, el primer travelling que vi.[1] En Madrid, durante la época de la Residencia ... Íbamos al cine unas veces con alguna novia, para poder arrimarnos a ella en la oscuridad, y entonces cualquier película era buena, y otras, con los amigos de la Residencia. En este caso preferíamos las películas cómicas norteamericanas, que nos encantaban: Ben Turpin, Harold Lloyd, Buster Keaton, todos los cómicos del equipo de Mack Sennett. El que menos nos gustaba era Chaplin. El cine no era todavía más que una diversión. Ninguno de nosotros pensaba que pudiera tratarse de un nuevo medio de expresión, y mucho menos de un arte[2]... Desde que llegué a París, yo iba al cine con frecuencia, mucho más que en Madrid y hasta tres veces al día. Por la mañana, gracias a un pase de Prensa pr…

La adaptación cinematográfica de Abismos de pasión, 1953-54

Imagen
Abismos de pasión parte de la novela de Emily Brontë Cumbres Borrascosas (Wuthering Heights), que publicó por primera vez en 1847. Como ocurriera con su adaptación de Él, a Buñuel le bastaron coger unas pocas páginas (la cuarta parte de la novela), para conseguir una fiel adaptación del amor que la autora describió en su novela. Realizó una adaptación libre que se asemeja en poco a los aspectos externos de la novela; sin embargo, fue capaz de reflejar maravillosamente el mundo interior de la escritora y de llegar al espíritu de la novela. Tras los títulos de crédito Buñuel inserta un texto en el que nos explica que “el amor que sienten Alejandro y Catalina es un sentimiento atroz e inhumano que sólo podrá realizarse con la muerte”. Con la intención seguramente de orientar al espectador mejicano de la época que no conocería bien la novela. Aunque es probable que lo hiciera  no sólo para orientar a este tipo de espectador sino también para que no le acusaran de interpretar la obra loca y…

Abismos de pasión, 1953-54

Imagen
En 1930[1] había escrito con Pierre Unik un guion basado en el libro "Cumbres borrascosas". Como todos los surrealistas, me sentía muy atraído por esta novela y quería hacer una película de ella.[2] Para los surrealistas es un libro formidable...Les gustaba el aspecto de "amor loco" amor por encima de todo y naturalmente, como formaba parte del grupo tenía las mismas ideas sobre el amor y me parecía que la novela era formidable. Pero no encontramos socio capitalista y la película se quedó en el papel... Ya no pensaba en ello cuando Dancigers que tenía bajo contrato a Mistral, actor muy conocido en España, y otra estrella hispánica, Irasema Dilián, me pidió que hiciese una película cuyo guion no me gustó. Entonces recordé que le había hablado anteriormente de mi adaptación de "Cumbres borrascosas" y se la enseñé. La aceptó. En realidad ya no me interesaba hacer esta película y no intenté innovar nada. Es pues la película tal y como la tenía pensada en 1930,…

Luis Buñuel y el teatro

Imagen
¿Tenía Luis Buñuel prejuicios hacia el teatro? La verdad es que, según parece, no le tenía mucha estima. Como cineasta, ¿lo consideraba un rival? En una entrevista de 1929 Luis Gómez Mesa le preguntaba a Buñuel:¿Y qué piensa usted de la rivalidad entre el cine y el teatro? Buñuel: Que es el cine el que triunfa. El teatro primitivo no utilizaba más que la palabra. Ni decorado, ni acción, ni expresión en el rostro, que llevaban cubierto sus actores. Cuan­do no existía el cinema, podíamos resignarnos, por puro convencionalismo, a creer que veíamos la emoción en la cara de un actor, o a que presenciábamos una acción. Hoy el teatro nos es insoportable. Los actores del teatro, aun sin careta, no tienen rostros. Solo tienen voz. Y el cine posee hasta “silencio”.[1] Muchos años más tarde le pregunta Max Aub: ¿Así que no es verdad que te interesaste una temporada en el teatro? Buñuel: Nada, nada, cero.[2]

La labor de Luis Buñuel en la versión abreviada de El triunfo de la voluntad (Triumph of the will, 1935) de Leni Riefenstahl

Imagen
Entre 1940 y 1943, el MoMA y la Fundación Rockefeller desarrollaron un programa que consistía en adquirir, analizar y manipular los films nazis como fuentes para una propaganda norteamericana. Iris Barry pensó que era una buena oportunidad para que Luis Buñuel desarrollara sus capacidades y darle a conocer. Buñuel lo cuenta así[1]: Para que se le conozca a usted un poco, voy a pedirle una cosa. Un primer secretario de la Embajada alemana —Iris[2] me hizo prometer secreto— nos ha hecho llegar clandestinamente dos películas alemanas de propaganda. La primera es El triunfo de la voluntad, de Leni Riefenstahl, la segunda muestra la conquista de Polonia por el Ejército nazi. Usted sabe que los medios gubernamentales americanos, contrariamente a los alemanes, no creen en la eficacia de la propaganda cinematográfica. Vamos a demostrarles que están equivocados. Tome las dos películas alemanas, vuelva a montarlas, pues son demasiado largas, redúzcalas a la mitad, a diez o doce bobinas, y se las …

La adaptación cinematográfica de Él, 1952-53

Imagen
La película Él está basada en la novela que Mercedes Pinto escribió en 1926 con el mismo título. Cuenta una serie de vivencias personales de la autora con su primer marido. Estas vivencias son narradas de forma independiente una de otra. No hay hilo que las hilvane, ni relación de causa efecto entre muchas de ellas, es decir, la novela no tiene argumento como tal. La novela de Mercedes Pinto tiene el valor de la sinceridad autobiográfica: una mujer se queja dolorosa y amorosamente de las vejaciones de las que la hace objeto su marido paranoico y de la incomprensión general a la que la condena su condición femenina, o sea, de su obligación de ser sumisa en tanto que cosa poseída.[1] El argumento de la película como tal es un producto de los guionistas de la misma. Sólo algunos pasajes de la película pueden considerarse réplica del original, la mayor parte de los elementos cuyo antecedente puede rastrearse en la novela han sido transformados ligera o radicalmente al pasar a la pantalla. E…

Él, 1952-53

Imagen
... Es una de mis películas preferidas... A decir verdad, no tiene nada de mexicana. La acción podría desarrollarse en cualquier parte, pues se trataba del retrato de un paranoico[1]. Me satisface sobre todo por lo que tiene de documento ve­rídico sobre un caso patológico... Pero toda la exposición minuciosa, detallada, documen­tada del proceso psicopático del personaje resultó inverosímil para el gran público que se reía frecuentemente durante las proyecciones del film. Ello me confirma el hecho de que el cine tradicional común y corriente ha cultiva­do en el público un gran apego a lo conven­cional, al sentido común superficial y falso. Suprimiría gustoso la parte melodramática, que es la que precede al matrimonio del per­sonaje central y que no es más que una intriga amorosa entre la que habrá de ser su esposa, el novio de ésta y el propio paranoico. La intención final del film es, más que anti­clerical humorística. Sin embargo, el persona­je es patético. A mí me conmovía ese hombre c…

El perro andaluz (Polismos)

Imagen
No, no se trata de un error. Vamos a hablar de El perro andaluz y no de Un perro andaluz. El perro andaluz era el título de un libro de poemas que Luis Buñuel estaba escribiendo hacia 1927, y que tenía la intención de publicar. Debemos recordar que Luis Buñuel se negó durante bastantes años a que se editara su obra literaria. Pensaba que la idea de editarla estaba…inspirada más que por el interés objetivo de una antología de mi "obra literaria", por una cierta sim­patía hacia mi cine. No creo en cambio que mis "escritos" tengan valor por sí mismos aunque bien pudieran completar una biografía. Hubo que esperar casi al final de su vida para que aceptara. Cuenta Agustín Sánchez Vidal que cuando preparaba la edición de la Obra literaria[1] de Luis Buñuel, este le confesó: Hoy puedo tener alguna importancia como cine­asta, pero hubiera dado todo gustoso a cambio de ser escritor. Es lo que realmente me habría gustado ser. Porque el mundo del cine es muy agobiante, hace fal…